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| LA COCA ¿HOJA SAGRADA? |
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Ya sabemos que de la hoja de ese arbusto con apariencia bondadosa se extrae el clorhidrato de cocaína, droga destructora de la humanidad, creadora de adictos que se autoliquidan por sus letales consecuencias e incrementa un perverso mercado, apetecido por los traficantes sin alma, ansiosos de rápido enriquecimiento, porque, además, son los mercados de consumo los que lo estimulan. Entonces ¿Por qué es sagrada? Posiblemente porque fue convertida en un mito en la comunidad andina, a la que se refiere Guamán Poma de Ayala y no pocos cronistas, no es creíble que sea por haber consagrado, desde épocas remotas, la explotación practicada por despiadados patrones terratenientes se sirvieron de la coca para someter a los pobladores andinos a recargadas e inhumanas tareas de esclavitud en las escarpadas cordilleras, de enormes alturas sin oxígeno, donde sólo el cóndor pasa, de inclemente clima, sin horario, sin salario y sin alimento después de doparlos mediante el chacchado –o masticación- de abundantes hojas de coca a fin de que trabajaran sin sentir cansancio ni tener hambre. Los eternos explotadores y posteriormente los traficantes le inventaron inexistentes bondades proteínicas y alimenticias a un vegetal que no produce sino un alcaloide intoxicante. Desde la antigüedad preinca, los campesinos andinos se han acostumbrado a masticarla, antes, durante y después de sus interminables faenas campesinas con el fin de soportar –dopados- el agotamiento físico originado por sus largos y extenuantes recorridos, pastando ovejas, sembrando granos o recogiendo ichu para techar sus chozas. El “chaccheo” o “chacchado” es practicado por los pobres labriegos, campesinos andinos explotados a los que se les acostumbró a practicarlo inculcándoles falsas bondades alimenticias con todos los efectos perniciosos derivados de la desnutrición que los conduce al enanismo, a la vejez prematura y a la muerte. No pocos cronistas -entre ellos Pedro Sarmiento de Gamboa- sostienen que fue la coca la encargada de embrutecer a los integrantes de las huestes incaicas, fácilmente dominados en el siglo XIX por unas cuantas decenas de españoles conquistadores. Los explotadores de todas las épocas incluían una porción de coca para los indios como parte de su exiguo salario y se aseguraban así de tenerlos en el esforzado trabajo desde la alborada hasta el anochecer sin sentir ni fatiga ni hambre, como si fuesen bestias de carga. Se trata de mitos, como lo sostiene Raúl Porras Barrenechea, en su libro “Mito, Tradición e Historia del Perú”, pag. 24-25, cuando se refiere a las leyendas primitivas y describe entre esos mitos a uno de ellos: “la mujer que baja del cielo y se cobija en el árbol de la coca, trae también un mensaje consolador, pues desde entonces las hojas del árbol dañino mitigan el hambre y hacen olvidar las penas” Modernas pruebas y análisis científicos no encontraron mayores propiedades nutricionales importantes en la hoja de coca. Además del clorhidrato de cocaína no ofrece sustitutos alimenticios, proteínicos y vitamínicos requeridos por el ser humano. Es más rica en elementos narcotizantes. Es cierto que una hojita en infusión no es nociva, a manera de suero, como pueden ser las hojas de naranja, hierba luisa, orégano, hierba buena y otras, pero sin calidades nutritivas importantes. Y aún, en dosis mínimas a diferencia de las otras hojas aromáticas conocidas, la hoja de coca es prohibida para los deportistas, los que estarán perdidos si la beben y luego sometidos al control antidopaje porque, de hecho los análisis darán resultados positivos de su acción negativa, razón fundamental de su descalificación inmediata. Si la desnutrición es la causa del enanismo, de la predisposición a las enfermedades y a la tuberculosis, esa es el quid del asunto para que los campesinos y los moradores de las zonas rurales andinas consumidores de coca sean los más propensos a otras patologías. Por ello resulta poco menos que criminal la apología a esa aparentemente inofensiva hojita verde, objeto de demagogia de políticos de mal oficio que a tiempo de combatir la droga se asocian a los que trafican con ella.
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Hits: 151 Comentarios (1)
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Cecilia Navarro
said:
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... Eeeeeeeeeeeeeeeee ???? Mito sus bondades???? Vaya vaya nuncaacabamos de aprender ... Gracias. Saludos Cecilia |
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