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HISTORIA DE LA ALIANZA GARCÍA-FUJIMORI PDF Imprimir E-mail

En un país donde casi no se lee y se sufre de amnesia, es muy fácil que la mentira se imponga. Entonces los inventores de historietas encuentran terreno fértil, especialmente en una juventud desinformada. Desde el comienzo del segundo gobierno de García, pese a las evidencias del concubinato entre la Célula Parlamentaria Aprista y el grupo fujimorista, los voceros apristas han tratado de hacer creer que Fujimori era su enemigo. Sostienen que desde 1990 lo habría perseguido y se ha llegado al delirio de sostener que la orden de Fujimori era apresarlo, vivo o muerto. Falso de toda falsedad. Veamos:

 

  1. Fujimori ha sido protegido  y promocionado por el presidente García, en el proceso electoral de 1990, en una campaña oficialista desatada despiadadamente contra el candidato Vargas Llosa, al que satanizó a tiempo de caricaturizar al candidato aprista Alva Castro.
  2. García jamás fue requerido por autoridad alguna durante el régimen de Fujimori. Al contrario le facilitó su salida del país en virtud del salvoconducto que Fujimori le proporcionó, caso contrario hubiera tenido que permanecer en la embajada colombiana, sujeto a procesos judiciales, tal como sucedió con Haya de la Torre, que él sí, perseguido por la dictadura de Odría permaneció 5 años en dicha Embajada, y sólo una histórica resolución de la Corte Internacional de la Haya hizo posible su salida del país. García, en cambio, acusado de corrupción, contó con la protección de Fujimori.
  3. El supuesto acoso policial contra García, en su domicilio y la manera fácil como  “escapó” y se refugió en la casa de Correa Míller, primer ministro de Fujimori, no fue sino una patraña, un sainete, porque si hubiese existido el propósito de detenerlo no habría sido tan sencillo que “estando cercado” haya podido salirse de manera tan sencilla y, nada menos mediante el apoyo del ministro fujimorista.
  4. Luego, durante diez años, García gozó de absoluta libertad, sin que el gobierno de Fujimori hiciera absolutamente nada para su extradición, pese a tener cargos y  acusación constitucional por enriquecimiento ilícito. Un proceso de extradición depende de las decisiones políticas del gobierno, sin las cuales no actúa el Poder Judicial. Pues, Fujimori permitió que transcurrieran diez años hasta que procediera la prescripción de los casos penales incoados a fin de que García retornara al Perú  en olor de santidad.
  5. Producida su inesperada elección en el 2006 por un incomprensible electorado, pese a que aún estaba fresca la desastrosa administración económica y de gran corrupción de su  primer gobierno, y al no contar con mayoría parlamentaria amalgamó, entonces, la alianza García-Fujimori, que persiste.
  6. En el Congreso funciona un pacto con los seguidores del régimen del genocidio y de la mayor corrupción. No es una coalición franca de grupos de oposición para legislar y fiscalizar como se estila en toda democracia del mundo, sino un pacto furtivo, un contubernio, una partija reflejada hasta en compartidas juntas directivas del Congreso donde estuvo presente hasta el médico y conspicuo militante del reo que esperaba sentencia. Todos prestos a convalidar irregularidades fraguando comisiones investigadoras devaluadas.
  7. En el periodo iniciado el 28 de julio del 2011, no puede ser más claro el contubernio. Y aunque el Partido Aprista castigado, que por poco no supera la valla electoral y logró apenas cuatro curules en el Congreso, es evidente e inocultable la alianza entre los dos grupos, comprometidos a impedir toda forma de esclarecimientos sobre la corrupción en la que ambos han demostrado ser especialistas.

 

El hecho de la extradición de Fujimori y la consiguiente condena por el Poder Judicial se deben a factores que superaron a las intenciones del gobierno de García, quien habría hecho todo lo indecible si no hubiera sido por factores externos trascendentales: de un lado, el torpe error de Fujimori de trasladarse de Tokio a Chile, país con el que sí existía Tratado de Extradición, creyendo así erróneamente que estando cerca podría coordinar mejor sus intenciones políticas, y de otro, la presión pública, nacional e internacional y la actitud recta del Poder Judicial chileno, pese a todas las manipulaciones que el gobierno de García había puesto en ejecución desde el equipo de los procuradores amedrentados y a consigna, tal como lo había denunciado, oportunamente, el procurador Chehade, cuando señaló que en el tema había una “mano negra”.

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Comentarios (3)add comment

cecilia navarro said:

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Sr. Héctor Vargas Haya sus artículos son sumamente interesantes,, deberíamos hacer algo para propagarlos más intensamente a nuestros compatriotas,,, gracias a Dios existen personas tan íntegras y dignas de mucho respeto,,Bendiciones y Salud para usted,,
 
noviembre 16, 2011
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juan jose said:

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buen articulo, pero podrian agregar link a facebook tambien para poder recomendarlo.
 
noviembre 19, 2011
Votos: +0

febe said:

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...
admirable articulo,muy cierto todo lo q usted dice,ojala pues q este articulo se difunda mas en las redes sociales...
 
noviembre 22, 2011
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