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SE REMATA UN AUTOMÓVIL MARCA  FORD-TAUNUS 17-M, CUATRO PUERTAS, AÑO 1967.

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CRECIMIENTO NO ES DESARROLLO PDF Imprimir E-mail

En materia de guarismos económicos y mercantiles, el crecimiento no necesariamente puede ser sinónimo de progreso y desarrollo. Los pueblos que crecen son aquellos que aún no crecieron y se hallan estancados,  víctimas de la pobreza, lo hacen tanto en el terreno mercantil como en lo demográfico. Y como crecen las plantas desde la semilla que germina en el suelo, crece el ser humano desde su infancia porque se trata de la fuerza inexorable de la ley natural, pero ambos necesitan abono, nutrientes y alimento para desarrollarse y producir. Los países que ya crecieron y se desarrollaron ya no crecen sino casi imperceptiblemente, son ejemplo de ello: Canadá 1.2 %; Estados Unidos 0.1 %, Japón 0.5 %, Reino Unido de la Gran Bretaña O.1 %, Austria 0.8%, Francia O.2%, Alemania 1.7%, España 0.2%, y los países escandinavos Suecia, Finlandia, Noriega, Dinamarca oscilan entre 0.5 y 1.5%.

            En cambio los pueblos africanos, los más pobres de la Tierra, son los que más crecen económicamente: El Congo 12%,  Liberia 14%,  Angola 12 %, Libia 8.5 % y según los informes técnicos de las instituciones internacionales son los más estables en la explotación, la pobreza, el analfabetismo, la desnutrición y la mortalidad. Crecen porque indefectiblemente tienen que hacerlo, también aumentan sus necesidades vitales multiplicadas. Crece el hombre como también se abultan los pueblos como resultado del crecimiento demográfico. Crecen las familias por el advenimiento natural de la prole, pero si al mismo tiempo no crecen las economías familiares ni se produce una justa distribución de la riqueza, el llamado crecimiento no es sino un espejismo para los pobres que se multiplican y en cambio, la felicidad es para los más dotados, los más adaptados, los más afortunados o los más expertos explotadores, que tienen en la pobreza y la ignorancia a su mejor y más rendidora materia prima.

            No es aleccionador el crecimiento de un ser raquítico y enfermizo como no lo es ese edema demográfico que sufren ciertas naciones en el mundo que creen haber desarrollado por el hecho de conquistar poblaciones crecidas hasta el dramatismo. ¡Qué espectáculo el que presentan los seres que crecieron enjutos y escuálidos, potenciales candidatos a las enfermedades y la muerte prematura! ¡Qué drama, el de los pueblos plagados de suburbios en condiciones infrahumanas sin educación, si alimento, sin agua ni salubridad y sin posibilidades de lograr las más elementales condiciones de una mejor calidad de vida!.

         Los pueblos necesitan, más que crecimiento, desarrollo. Y si han de crecer como una consecuencia inevitable es condición sine quanon que cuenten con los elementos vitales de desarrollo social. Si sólo crecen los guarismos de inversión y productos brutos internos sin que se sientan sus efectos sociales a favor de la inclusión y el estrechamiento de las grandes diferencias  y si a mayor crecimiento económico crecen también la pobreza y la ignorancia, la inseguridad pública y la corrupción, al carajo ese crecimiento, y entonces exclamamos: ¡Qué hermosos relojes, qué hermosas alfombras, qué lujosas libreas como diría Víctor Hugo cuando ponía en la boca de Jean Valjean que respondiera: no quisiera tener todas estas cosas superfluas que me gritarán sin cesar al oído: ¡Hay personas  que tienen hambre, hay personas que tienen frío, hay pobres, hay pobres!  La verdad es que nadie que tenga una pequeña muestra de sensibilidad podría sentirse en paz si ha de convivir con gente en la más absoluta miseria víctima del abandono y la exclusión social, es como si encontrándonos cerca del fogón no sentiríamos un poco del calor que imparten las llamas o si en medio del témpano no sufriríamos los efectos de la mortal algidez.

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Comentarios (1)add comment

Cibeles said:

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Es pobre el que piensa, imagina, cree sueña y siente pobremente, El apego a ciertos "valores" culturales evita que la gente piense creativamente. No se puede salir de la pobreza, ni de la ignorancia sin un mínimo de ingenio, lo cual siempre exigirá cierto grado de osadía y fe en que "se puede". La perseverancia es otro requisito.

La mente provinciana, el alma poco desarrollada, vive esperando que el "taita Estado (reemplazo del inca semidiós, o, de su versión actual norcoreana: el dictador, elevado a la categoría de semidiós Kim Jong-il, al cual, a pesar de su tiranía y extravagancias, miles de alelados "brain washed" le lloran en desesperación y desconsuelo. Sólo les falta matarse para ser enterrados con su semi-diós, como sucedía con el inca.
Hay creencias que si no se rompen no habrá manera de que la gente desarrolle. Porque, como ud. bien dice, "crecimiento no es desarrollo". El cáncer es un claro ejemplo de crecimiento sin desarrollo, señor, y eso es lo que le sucede a tantas etnias y pueblos del mundo, en que la parte reproductiva, la más básica, la animal, suplanta a la producción y creatividad espiritual, ética, moral, estética...
El cáncer suele no sólo afear sino matar.
 
diciembre 28, 2011
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